Y es que la noche no alcanza
Ni para caricias
Ni para tanto reproche
Se va volando en pensamientos.
Una trova y nada más
El sabor a whisky
Con un toque de melancolía
Bastan para crear otra más.
En el mar del amor
Los justos naufragan
Y los perros saben nadar
Nada pesa más que las olas sin dueño.
Una boca que habla hiel
Y besa con sabor a miel
Se deslizan los recuerdos
Jugando a las escondidas en sus labios.
Suelto la sábana fría
Para envolverme en otra piel
Quizás no sea la tuya
Pero como ayuda en este invierno.